OPOSICIÓN Y REGLA DEL CUADRADO:
FINALES DE PEONES: DEFINICION Y OBJETIVOS
Las posiciones simplificadas en que, aparte de los reyes, solamente quedan peones sobre el tablero, se denominan finales de peones. Aquí la ventaja material suele ser el factor determinante de la victoria, pero el bando con superioridad ya no pretenderá dar mate de una forma inmediata, sino que primero tendrá que fijarse el objetivo de llevar un peón hasta la octava fila para convertirlo en dama.
En consecuencia, lo que analizaremos al tratar este tipo de finales serán los procedimientos mediante los cuales se debe procurar la coronación de los peones, así como los sistemas de defensa de que dispone el bando débil para resistirse a este propósito.
PEON PASADO:
Se dice que un peón está pasado cuando no hay otros peones del adversario que puedan oponerse a su avance, esto es, si no existe ningún peón enemigo delante de él ni en las columnas vecinas.

En el Diagrama 1, por ejemplo, son peones pasados el blanco en b5 y el negro en h7.
LA REGLA DEL CUADRADO:
Como veremos, los peones pasados tienen mucha importancia en el final de la partida. Su principal característica es que, al carecer de obstáculos naturales que se opongan a su avance, sólo podrán detenerse con las piezas.
En el tipo de finales que nos ocupa, como no existen otras piezas, será el rey quien tenga que salir al paso de la amenaza de coronación de los peones contrarios. tendremos que determinar, por lo tanto, cuándo está en condiciones de cumplir dicha función, y a tal fin nos será de gran ayuda conocer la denominada regla del cuadrado.

Para saber si el rey negro puede detener al peón trazaremos mentalmente el cuadrado de la figura, uno de cuyos lados es el camino que debe recorrer el peón para llegar a la octava fila. Si el rey negro está fuera del cuadrado, como es el caso, no podrá alcanzarlo. En cambio, si se encontrase dentro de la zona marcada, por ejemplo en e6, llegaría a tiempo de detener el peón.

¿Cómo valoraremos la posición del Diagrama 3?. El rey negro está fuera del cuadrado del peón. Si juegan las blancas ganan con 1 c6, pero si corresponde mover a las negras harán tablas con 1 Rf5!, entrando en dicho cuadrado.
Para los peones que se encuentran todavía en su casilla inicial es necesario tomarse una pequeña precaución. Puesto que dichos peones pueden avanzar dos pasos en su primera jugada, deberemos construir el cuadrado como si estuviesen ya situados en la tercera fila.
OPOSICION:
Antes de pasar adelante vamos a establecer el siguiente concepto: “la oposición de los reyes”.
Consideremos el Diagrama 4 suponiendo que está en disputa la cuarta fila de las blancas. ¿Cuál de los dos reyes conseguirá atravesarla?

Es una cuestión que decide el turno de juego. Por ejemplo, si mueven las blancas se encontrarán con que no sólo no pueden acceder a ninguna de las tres casillas claves (c4, d4 y e4) sino que además, teniendo que realizar alguna jugada con su rey, les es forzoso abandonar el control de una de las casillas, ocasión que aprovechará el rey negro para invadir la fila en cuestión, ganando terreno.
Y si en la posición inicial mueven las negras se hallarán en idéntica situación, debiendo permitir que el rey blanco conquiste la cuarta fila. Así que la oposición favorece a quien no tiene el turno de juego.
Por lo tanto, se dice que determinado bando tiene la oposición cuando, estando los dos reyes uno frente al otro con una casilla de separación en medio, corresponde mover a su adversario.
REY Y PEÓN CONTRA REY. POSICIONES MAS VENTAJOSAS:
La cuestión de si el rey enemigo es capaz de detener al peón queda determinada en primer lugar por la regla del cuadrado, que anteriormente establecimos. Según dicha regla, si el rey negro no puede entrar en el cuadrado del peón se gana siempre coronando el mismo y procediendo a dar mate con la dama resultante.
Ahora bien, ¿qué sucede cuando el rey negro está dentro del cuadrado?. Todo dependerá entonces de la situación del rey blanco. En ocasiones será suficientemente favorable para apoyar el avance del peón, y otras veces no podrá conseguirlo. Estudiaremos los diferentes casos.
¿Dónde está mejor el rey blanco?
Cuando intenta luchar por la coronación de un peón, el principiante suele ceder a la primera tentación que se le presenta: adelantarlo de inmediato todo cuanto sea posible y ponerse a pensar solamente cuando surgen las dificultades, es decir, cuando el rey contrario se sitúa delante el peón bloqueando su camino.

Pero por desgracia en este momento será ya demasiado tarde, y por más que reflexione nuestro impulsivo jugador no va a conseguir desalojar de allí a ese incomodo «aguafiestas».
Es necesario impedir que el rey negro se sitúe frente a nuestro peón entorpeciendo su marcha. Por ello el método más seguro de garantizar el éxito será avanzar primero con el propio rey, el cual despejará el camino para el peón, y sólo entonces lo llevará tras él. Antes de ponerse en ruta, hay que construir la carretera.
Por tanto, la mejor situación del rey es delante de su propio peón.
El rey blanco delante de su peón:
Todas las posiciones en que el rey blanco ha conseguido llegar a la sexta fila estando por delante de su peón son ganadoras, sin importar dónde se encuentre el rey negro (siempre, claro está, que el peón no corra peligro de ser atacado y capturado desde la retaguardia).

Lo demostraremos a partir del Diagrama 6. Las blancas ganan, independientemente de quién tenga el turno de jugar.
Si juegan las negras:
1 … Rd8; 2 Rf7
El rey blanco controla así las tres casillas que separan al peón de la octava fila. Esto es decisivo.
2 … Rd7; 3 e6+.
Seguido de 4 e7 y 5 e8=D
Y si en la posición inicial juegan las blancas, sucederá:
1 Rf6 Rf8
Las negras se afanan en tomar la oposición, pero en el caso presente no les servirá de nada.
2 e6 Re8; 3 e7
El peón ha avanzado a la séptima fila sin jaque. Este es un detalle importante que conviene recordar.
3 … Rd7; 4 Rf7.
Y el peón corona sin problemas.
En el Diagrama 7 el rey blanco está dos pasos por delante de su peón. Esta circunstancia asegura el triunfo.

Si juegan las negras:
1 … Rd6; 2 Rf5 Re7
En caso de 2 … Rd5 seguiría 3 e4+ Rd6 4 Rf6! Rd7 5 e5 Re8 6 Re6!, con la posición ganadora del diagrama 6.
3 Re5!
Tomando la oposición se asegura la penetración en la sexta fila.
3 … Rf7; 4 Rd6 Re8
O bien, si las negras juegan 4 … Rf6, 5 e4 Rf7 6 e5 Re8 7 Re6, etc.
5 e4 Rd8; 6 e5 Re8; 7 Re6!
Ganando, como ya se ha visto. Sin embargo, hubiera sido un error 7 e6? Rd8 8 e7+ Re8 9 Re6 y las negras están ahogadas. Para que sea posible la victoria, el peón debe avanzar a la séptima fila sin dar jaque.
Volvamos al Diagrama 7 en el supuesto de que jueguen las blancas.
1 e3
Un tiempo de espera que gana la oposición. Con esto las negras se ven obligadas a ceder terreno.
1 … Rd6; 2 Rf5 Re7
Si 2 … Rd7 sigue 3 Rf6 Re8 4 Re6, ganando. Tampoco salva a las negras 2 … Rd5 3 e4+ Rd6 4 Rf6! Rd7 5 Rf7 y el peón tiene vía libre hasta la octava fila.
3 Re5!
Con posición ganadora, como ya sabemos.

Otra de las posiciones típicas en este final es la que refleja el Diagrama 8. El rey blanco está delante de su peón, pero a sólo un paso de distancia, lo cual le resulta menos favorable.
Si juegan las negras estamos en situación idéntica al ejemplo anterior (después de 1 e3), y acabamos de demostrar que las blancas triunfan.
Ahora bien, si en la presente posición inicial corresponde mover a las blancas, no ganarán. Las negras, en poder de la oposición, pueden ofrecer una resistencia inquebrantable.
1 Rd4 Rd6
Manteniendo la oposición.
2 Re4 Re6; 3 Rf4 Rf6: 4 Re4
Las blancas, puesto que no consiguen progresar conservando su rey por delante del peón, se deciden por fin a avanzarlo. Pero ésta es una posición de tablas.
Artículo extraido de:
http://www.fasbo.com.ar/curso_de_ajedrez_basico_leccion_8.htm
